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Portada  |  28 marzo 2022

"Tuve una descompensación, esto le puede pasar a cualquiera"

El hombre que protagonizó el accidente sobre la plaza de Villa Mitre, señaló a Telefe Noticias que sufrió un desvanecimiento como producto de un fuerte estado gripal.

Juan Eduardo Guillón, todavía shockeado por el accidente que sufrió en la plaza de Villa Mitre tras descompensarse al volante, dijo a Telefe Noticias que sufrió un desvanecimiento como producto de un fuerte cuadro gripal.

El conductor, de 42 años, lamentó los daños materiales ocurridos en el espacio público, así como también la muerte del perro que embistió involuntariamente con el recorrido del vehículo sin control.

“Salí de mi casa, me fui a llevar a la nena a la escuela porque estaba con reposo de 72 horas y en el único del momento del día que quería salir era para llevar a la nena a la escuela, más que nada porque está de noche y no daba para que mi señora la lleve caminando”, señaló.

Y agregó: “Bajando por Villa Mitre, una cuadra antes de llegar a la esquina de la escuela, empecé a sentir una puntada muy fuerte en el bajo vientre, me empezó a faltar el aire. Bajé el vidrio de mi ventanilla y, cuando me quise acordar, se me nubló la vista llegando ahí del colegio y lo único que recuerdo es que alcancé a volantear para no chocar a un auto que estaba estacionado ahí nomás del Banco Industrial. Recuerdo que me subí con el auto a la vereda y fui sintiendo los golpes de lo que iba arrastrando al paso”.

Ya en su domicilio y con las revoluciones más bajas, el conductor manifestó haber sufrido descompensaciones similares “hace veinte años atrás”, pero nunca de esta naturaleza.

Al desvanecerse, el Volkswagen Gol se subió a la plaza, recorrió casi cien metros e impactó contra las rejas que protegen a la estatua de la Virgen de la Medalla Milagrosa. El riesgo estuvo dado ya que en ese horario – alrededor de las 7:30 – decenas de chicos llegaban al Colegio San Vicente de Paul, que está ubicado enfrente del espacio público.

“Con el primer rapto de conciencia, estaba parado de frente a la escuela y tenía un montón de gente alrededor mío preguntándome a ver que me había pasado, mi hija llorando preocupada por mi estado de salud”, sostuvo.
Y continuó: “Podría haber sido una tragedia porque justo era el horario de entrada de los chicos de la escuela. También podría haber sido un padre o un transeúnte que circulaba ocasionalmente circulaba por esa vereda”.

Juan mencionó que las personas que se acercaron tras el accidente lo ayudaron a descender del rodado y a que se siente sobre uno de los bancos de la plaza para recuperar la totalidad del conocimiento.

“Pedí pasar al baño de la escuela porque estaba recontra descompuesto y ya ahí las autoridades de la escuela llamaron a la ambulancia”, puntualizó.

“Cuando salí vi todos los restos del material roto por el auto mío, pero es lo que menos me importa hoy. Esto le puede pasar a cualquiera. Tuve una descompensación que le puede ocurrir a cualquier persona”, finalizó.

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