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Portada  |  15 febrero 2021

Memorias de Carlos Menem en Bahía Blanca: "Venía ocho veces por año a cazar y pescar"

Fernando García Herranz, ex candidato a intendente de la ciudad por el menemismo e íntimo amigo del malogrado expresidente, describió a Telefe Noticias algunos rasgos ocultos del político.

El recientemente fallecido expresidente Carlos Menem guarda un vínculo especial con Bahía Blanca. En el apogeo de su carrera política como mandatario, desde 1989 a 1999, y luego como senador nacional, eran muy comunes sus escapadas fugaces a estas latitudes para pescar y cazar.

Uno de sus máximos amigos es Fernando García Herranz, un excandidato a intendente de la ciudad por el menemismo, en el ballottage electoral del año 2003. Herranz graficó en Telefe Noticias algunas de las virtudes del excéntrico político que gobernó al país durante la década de los noventa.

"Mi amistad con él surge del Turismo Carretera donde corrimos 'Vuelta de la Manzana en los años 70. Él era gobernador de La Rioja y después de ahí lo seguí siempre el contacto. Un conocido de carreras, de asados".

En esos encuentros mencionó que se desarrollaban "cenas inagotables", pletóricas de "chistes", con la presencia del reconocido humorista argentino Luis Landriscina. Los contactos entre Herranz y Menem también tenían epicentro en Buenos Aires.

"Un día conocí a Alberto Kohan, a través de su suegro (Diego), y me dijo 'Che Fernando ¿no puedo traer un amigo a pescar?', le dije que no había ningún problema y cuando lo fuimos a buscar al aeropuerto era el turco Carlos Saúl Menem", comentó.

Y agregó que "cuando bajó del avión me dijo 'Fernando' y Alberto preguntó si lo conocía. A partir de ahí afianzamos esa amistad, antes de ser presidente. Y de ahí en más hasta ayer, tuvimos una relación de amigos única. Como amigo fue un tipo excelente".

Fernando remarcó que durante las dos presidencias continuadas del político riojano, arribó a suelo bahiense "no menos de ocho veces por año a pescar y cazar".

En este marco, ponderó la generosidad del malogrado exmandatario y lo consideró como "un gran estadista, capaz de hacer una catedral con una caja de fósforos".

"Nuestra relación con él, era de amigos. No era política ni de pedirle cosas. El Turco tenía una mala virtud, tenía cocodrilos en los bolsillos. No sacaba un mango jamás", recordó.

Herranz manifestó que, antes que el senador se internara, tenían programado un almuerzo en Capital Federal "para comer pescado porque a él le gustaba".

"Nosotros de política no hablábamos. Tocábamos temas de pesca, de paellas, de boliches", aclaró.

Y añadió: "Queríamos ser un cable a tierra y sacarlo de ese grupo de 'tirasacos'. Habíamos estado pescando tiburones y él hablaba con otros presidentes como si hablara doña Juana con doña Rosa. Tenía una gran facilidad de estadista y no había autocríticas".

Fernando subrayó que Menem tenía un gran sentido del humor y era reconocida su pasión por todos los deportes.

"Cuando venía en visita oficial a mí me traía algún problema porque con el venían 40 guardaespaldas y yo tenía lugar para cuatro", admitió.

Herranz sostuvo que su candidatura a la intendencia en el distrito se debió a que el expresidente "necesitaba que me postule", en el año que dirimió el cetro presidencial con Néstor Kirchner y renunció a presentarse en la segunda vuelta.

"Carlos era capaz de estar comiendo un asado en la Isla Verde, preguntar por el Faro Rincón y aparecérsele sin avisar a los militares para verlo", dijo con una sonrisa.

Por último, Fernando se refirió a la "enorme tristeza" que representó el deceso del otrora mandatario, y lo definió como "un tipo único".

"Había estado hablando con Alberto Kohan y él sabía que era muy difícil sacarlo de esa situación. Era diabético y eso lo estaba complicando demasiado. Además en los últimos años tuvo bastantes bajones", concluyó.

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