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Portada  |  28 abril 2021

Médicos al límite: “realmente la estamos pasando mal y no hay que inventar nada” 

La escalada de casos que se inició en Bahía a mediados de marzo viene poniendo a prueba la fortaleza de los profesionales de la salud quienes, al agotamiento del trabajo diario, deben sumarle ahora la tensión de tener que decidir quién recibe y quién no unos recursos limitados.

“Hace una semana la ciudad no tiene posibilidad de ofrecerle asistencia respiratoria casi a ningún paciente”.  

Con ese dato, el médico especialista en terapia intensiva Adolfo Quispe Laime, del Hospital Municipal Leónidas Lucero, le planteó a Telefe Noticias la situación de la infraestructura de atención sanitaria bahiense ante el repunte de casos que trajo la segunda ola de la pandemia. 

Y lnecesidad en el centro de salud municipal de implementar el protocolo de triage (clasificación) para la atención de los pacientes que requieren internación, ha puesto más presión al cansancio físico y emocional con el que los profesionales de la salud vienen trabajando desde hace meses. 

“De por sí el desgaste que el equipo de salud tiene, sumado a estas situaciones de alto impacto psicológico van a tener, seguramente, consecuencias importantes en la calidad emocional de los profesionales”, consideró el profesional. 

“Algo que uno aprende en la vida (es) que ha elegido esta profesión con la idea de ayudar y de salvar vidas y afrontarse con esta situación es algo extremadamente doloroso”, agregó.  

Encontrarse en la situación de tener que tomar este tipo de decisiones, quizás de vida o muerte, afecta especialmente a los profesionales jóvenes, según explicó Quispe Laime. 

“A quien nos toca conducir algún servicio o coordinar algún área, carga sobre sus espaldas la experiencia de otras contingencias como esta, pero el profesional joven que tiene que vivir esas situaciones, es extremadamente frustrante y dolorosa, y creo que ese es un desafío nuevo que va a generar muchas secuelas en el aspecto emocional”, aseguró. 

La mayor demanda ha llevado a los directivos de los hospitales a reacomodar sus recursos para destinar más plazas para internación, pero eso termina sobrecargando el trabajo de médicos, médicas, enfermeras y enfermeros. 

“Eso significa darle más trabajo al profesional médico que ya tiene asignado a varios pacientes para asistir en forma diaria. Todo eso también, significa poner en riesgo la calidad de atención”, señaló el intensivista. 

Pero incluso esa extralimitación de los recursos es finita porque, en última instancia, depende de la disponibilidad de personal sanitario disponible.  

“Todo esto, a la larga, tiene que tener un límite. Es decir, el equipo de salud tiene un límite de capacidad de respuesta, y el desgaste que ha tenido, y el impacto emocional que ha tenido, no se alcanzan a ver” 

En esa realidad funda los llamados que los profesionales vienen haciendo a los dirigentes políticos y a la población en general. 

“Les estamos diciendo que vamos a redoblar los esfuerzos para seguir adelante, pero sepan que detrás de cada ambo, de cada guardapolvo, hay personas que también sufren, que tienen necesidades”, enfatizó.  

El doctor Quispe Laime les pidió los bahienses “un poco de ayuda” mediante el respeto a las medidas de prevención para reducir el riesgo de contagio. 

Y a la dirigencia política, el médico pidió que mire las cosas desde su punto de vista. 

“Realmente creemos que la estamos pasando mal y no hay que inventar nada”, recalcó. 

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