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Portada  |  22 mayo 2022

En el puerto de la ciudad comenzó a funcionar el segundo buque para importar GNL

Además, el 20 de mayo comenzó la descarga de GNL del primero de los siete embarques comprometidos

Desde esta semana, hasta el 31 de agosto estará operando unidad flotante de almacenamiento y regasificación (FSRU, por su sigla en inglés) que Argentina contrata durante los meses de invierno para cubrir los peak de demanda de gas. Excepto durante los años 2019 y 2020, el puerto de Ingeniero White, Bahía Blanca, ha emplazado en esta época del año, desde 2008, este tipo de buques (FSRU) que permiten la inyección del gas en el sistema de gasoductos, informó días atrás La Nación.

Además, en el puerto de Escobar hay otro FSRU que, desde 2011, se mantiene allí durante todo el año. La nave tiene una capacidad de regasificación de 22 millones de metros cúbicos por día (m3/d), mayor a los 15 millones de capacidad del de Bahía Blanca.

Ambas naves son operadas por la empresa estadounidense Excelerate, que tiene una flota de 11 buques similares en todo el mundo.

En detalle, durante la mañana del 20 de mayo comenzó la descarga en Bahía Blanca del primero de los siete embarques GNL que compró la empresa estatal Energía Argentina. Además, pactó otros 11 embarques para descargar en Escobar.

En total, llevan adjudicados 18 naves, un número menor a los 47 que ya había comprado para esta misma época del año en 2021

El 24 de mayo Energía Argentina llamó a una nueva licitación para comprar 13 cargamentos más: nueve para Escobar y cuatro para Bahía Blanca. De esta forma, se habrán contratado 31 buques, una cantidad muy inferior a los 70 que se habían proyectado comprar para este año en base a la demanda que se espera para abastecer la reactivación económica.

En el invierno pasado, Energía Argentina compró para todo el año 56 cargamentos de GNL por un costo total de US$1100 millones, a un precio promedio del gas de US$8,33 el millón de BTU.

La salida de la pandemia disparó los precios del gas incluso antes que estallara la invasión de Rusia a Ucrania. Las menores inversiones realizadas en producción de gas durante el peor momento del COVID-19 afectaron la oferta disponible, que no se correspondió con la reactivación de la demanda. En enero pasado, el precio del gas ya estaba en torno a los US$23 el millón de BTU, muy superior a los valores 2021. Luego, el conflicto bélico hizo disparar los precios a un nuevo piso de US$40.

Cabe mencionar que los 18 buques contratados al momento tienen un costo aproximado para el Estado de US$1.600 millones, superior a los US$1.100 millones que costaron los 56 embarques de GNL adquiridos en 2021. En el mercado estiman que la factura total por este rubro en el invierno no bajará de los US$3.000 millones.

Fuente: La Nación/Mundo Marítimo

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