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Portada  |  20 abril 2022

El terror de que la Justicia libere a su ex: "En lo único que piensa es en matarme"

Mariela teme por su vida. Su expareja, Hipólito Hernández, baleó su automóvil en el año 2019 cuando circulaba por el Barrio San Martín. La Justicia lo condenó a 15 años de prisión, entre otras cosas, por el delito de tentativa de homicidio agravado por el vínculo y hoy existe la posibilidad de que le concedan la prisión domiciliaria.

Mariela es una mujer que años atrás sufrió un intento de homicidio en el Barrio San Martín por parte de su expareja, Hipólito Hernández, quien le baleó el auto en el que se movilizaba y luego se dio a la fuga.

Tras el dramático episodio ocurrido el 10 octubre del 2019 en Paunero y Pueyrredón e invadida por un lógico estado de nervios, la damnificada radicó la denuncia en la Justicia y le impusieron una custodia policial que duró apenas unos días.

Según trascendió en aquel entonces, durante el hecho Mariela se refugió en el bar de su hermano y Hernández también efectuó disparos contra el comercio.

La Policía capturó el 28 de diciembre del mismo año al tirador en la localidad de Río Colorado. La Justicia rionegrina ordenó su traslado a Bahía Blanca y de inmediato quedó alojado en la Unidad Penal N°4 de Villa Floresta. El fiscal Jorge Viego, luego de su declaración, lo imputó de tentativa de homicidio doblemente agravado; y además le atribuyó el delito de homicidio en grado de tentativa contra el hermano de la mujer.

Hernández, de 70 años y a quien apodan “El Gurí”, en juicio abreviado fue condenado a 15 años de prisión. El Tribunal en lo Criminal N°1 lo halló culpable de los delitos de tentativa de homicidio agravado por el vínculo, por mediar violencia de género y por el uso de arma de fuego, tentativa de homicidio agravado, desobediencia y amenazas calificadas.

Sin embargo, el terror para Mariela pareciera seguir latente. Es que, dada su edad y su deterioro de salud, es probable que la Justicia le conceda el beneficio de la detención domiciliaria.

“Esto había terminado cuando agarraron a esta persona que había estado prófuga. Se siguió con todo el juicio, se llegó a un acuerdo entre las dos partes de que se hacía un juicio abreviado y no el anterior que habían elegido – que yo no me iba a poner en desacuerdo con la domiciliaria porque esta persona tiene 70 años y hay una ley que lo ampara – y lo acepté. A él lo condenaron a 15 años de prisión”, sostuvo la víctima a Telefe Noticias.

“Vuelvo a reflotar todo porque el miedo está y la seguridad que supuestamente voy a tener no me da la confianza de decir que esta persona no va a hacer nada”, agregó.

Si bien Hernández continúa recluido al momento en el Penal de Villa Floresta, cree que sería inminente la medida judicial. En ese caso, desconfía que el adulto mayor cumpla con los términos y condiciones del beneficio.

“Ellos (por sus abogados) presentaron de que no está bien de salud. El juez expuso de que, de un año al otro, hubo un deterioro muy grande. Todos tenemos problemas de salud, pero el intentó matarme dos veces”, aseveró.

Y continuó: “Me tiroteó en el medio de la calle. Hay pruebas y hechos que pasaron. No me morí porque tenía a Dios sentado al lado mío porque una de esas balas tranquilamente podría haberme matado”.

Según Mariela, hubo testigos que brindaron testimonios y otros “por mucho miedo” que evitaron aportar a la causa de violencia de género.

“A mí me llegaron a decir que no tiene los medios o no tienen la medicación para dársela o por ahí no llega a tiempo, pero esa no es mi preocupación. Sí lo es mi vida y la de mis seres queridos. Hay un Estado que debe hacerse cargo de que esas personas tengan sus cosas”, manifestó.

Y añadió: “Yo no discrimino a nadie, pero tengo mucho miedo porque yo conozco a esta persona y lo único que el tiene en su mente es matarme. ¿Qué herramientas tengo? ¿Qué seguridad tengo? Porque el puede estar monitoreado en su domicilio con una pulsera que sabemos que, si suena, de acá hasta que llega el patrullero a mi casa o a la de él”.

La incertidumbre y el pánico en carne propia acorralan a Mariela a tener que evaluar irse de la ciudad. Sin embargo, esa posibilidad hoy queda condicionada a la falta de medios necesarios como para radicarse en otro distrito o costear el costo inicial de un alquiler.

“Con esto, como voy a salir yo a trabajar que lo necesito. ¿Qué voy a tener una custodia las 24 horas siguiéndome las 24 horas como ya pasó? ¿Cómo se va a solventar? Hoy te vienen todos los miedos”, aseveró.

No obstante, la damnificada consideró que esta “no sería la solución porque para algo está la Justicia” y pidió al estamento judicial que tome este caso como “uno muy puntual”.

“No es que quiso o la intención la tuvo es que quiere matarme y no pudo hacerla en esas dos veces. Las amenazas reiteradas o cuando me dijo ‘a mí no me importa cagarte a tiros a vos y a tu familia’ o ‘no jugués conmigo porque no vas a caminar más’. Una más no me voy a salvar porque ya no sé de dónde sacar fuerzas”, aseguró.

“Para el juez, para las leyes, es esa la medida segura. Háganla, están en su derecho porque están respetando una ley, pero si a mí me pasa algo, que esas personas que están de acuerdo con eso, también les pase algo como a mí porque si yo aparezco muerta es porque decidieron matarme. Yo avisé antes y no me escucharon, si hay una tercera voy a ser un caso más”, concluyó.

Si sos víctima o conocés a alguien que sufra violencia de género llamá al 144 las 24 horas.

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