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Portada  |  26 abril 2021

"Hoy teníamos una persona con un infarto y de casualidad tuvimos una cama para asistirlo"

El director del Hospital Penna, Gabriel Peluffo, señaló que la ocupación del nosocomio es de casi "el ciento por ciento" y sostuvo que, por los números de casos, Bahía Blanca tendría que "estar en Fase 2".

El Hospital Penna de Bahía Blanca se encuentra “sin camas” en los sectores destinados al tratamiento de coronavirus y con la ocupación “al límite” en las áreas orientadas a otras patologías, según confirmó a Telefe Noticias su director, Gabriel Peluffo. El facultativo además señaló que la ciudad maneja parámetros sanitarios para ya “estar en Fase 2” y pidió a las autoridades locales que tomen mayores medidas restrictivas.

Hoy en el Hospital teníamos una persona con un infarto y de casualidad tuvimos una cama para asistirlo”, describió Peluffo para retratar el alarmante cuadro que atraviesa el nosocomio provincial.

El doctor insistió que la ocupación del Penna “es casi del ciento por ciento” y se “sobrepasaron los niveles de atención”, dado que los inconvenientes se multiplican con la aparición de otras patologías y “de la circulación que sigue”

"Estamos tratando de aumentar la cantidad de camas donde podamos. Donde vemos una boca de oxígeno, estamos tratando de poner una cama que albergue, aunque sea para cuidados mínimos. Estamos buscando habilitar otras cuatro en el sector de Guardia para poder tener algún paciente que pueda necesitar ventilación asistida, con dificultades porque tampoco tenemos el recurso humando para asistir todo esto”, señaló.

En la búsqueda de recursos, el director del centro médico reveló que se le ha solicitado a personal que desempeña tareas en otros servicios “que colabore con la guardia, con Clínica y con Terapia Intensiva”.

“Hay una postura de solidaridad muy importante de todo el grupo de salud que quisiéramos que la gente acompañe”, aseveró.

Consultado por la notoria suba que exhiben las cifras en los casos de COVID-19 en niños y jóvenes bahienses, Peluffo lo atribuyó a la presencialidad en los colegios y a la circulación. No obstante, consideró que el porcentaje todavía “es un poco menor” que el de los adultos, pero también constituyen un eventual foco de propagación.

“Al aumentar el número global de enfermos, eso va a afectar a los distintos grupos etarios”, justificó.

Con respecto a su visión sobre el comportamiento de la ciudadanía frente a las restricciones de la Fase 3, el facultativo mencionó que no hubo cambios y el escenario se agravó.

"La verdad que no cambió nada, es más estamos cada día peor. Todas las medidas que se toman, los resultados se ven 10 o 15 días después de haberse tomado, pero no se ve ninguna restricción a la circulación ni que tampoco que la gente haya cambiado de actitud", opinó.

Y agregó: "Se habilitaron salones de fiesta, hay cosas que no se pueden entender. Yo soy quién para decir a qué fase tenemos que pasar, pero los números están claritos, y hablan de que tendríamos que estar en Fase 2 ya. Si no se toma la decisión, pagaremos las consecuencias, no es una situación muy cómoda".

El referente sanitario explicó que el descenso en el número de casos positivos, no así en el de mortalidad, se explica en un menor procesamiento de los testeos durante los fines de semana.

"Los números reales no se van a saber nunca si aumentáramos los números de testeos, tendríamos más pacientes, pero no pasa por ahí. El dato importante es que no tenemos más camas y ahí está la gravedad", sentenció.

Peluffo destacó que los incumplimientos de las medidas de prevención y cuidado en una parte de la comunidad tienen que ver con “mensajes contradictorios” de algunos sectores sobre la pandemia.

"Hace un tiempo que lo estamos diciendo y ya hubo manifiestos de las sociedades científicas, de los trabajadores de la salud. Ya no sé qué es lo que hay que hacer para tomar una decisión. Si a la gente no se le pone una restricción clara y se la hace cumplir, no toma conciencia. Uno pasa a la noche por los sectores donde más reúnen las personas y están igual que siempre, como si no pasara nada", enfatizó.

Por último, el director del Penna subrayó que estamos ante la segunda ola y advirtió que “esto podría empeorar” con el cambio climático.

El frío y continuar con la circulación de gente va a traer otro tipo de enfermedades. Esto sí sería algo inmanejable y el sistema se cae, no habría forma de sostenerlo”, finalizó.

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